El otro día, entre risas y tonterías y mucho chocolate y una calle y el viento, nació esto:
Z es como un pastel de chocolate.
Z es un colchoncito amortiguador.
Z es como una tarde de chanclas y suéter.
Era porque relacionábamos a Z (sí, en realidad es un él) con cosas divertidas y nos reíamos de mí y mis añoranzas. Fue bastante divertido.
Dentro de ese contexto escribí algo para Z, porque amanecí con ganas de escribir algo.
Z es …
Z es, en realidad, una vocal.
Es extensa en mi boca como el tono de la “a… aaa.. a . a”,
Z es mi eterno desiderátum,
De entre todo el alfabeto la inalcanzable, hasta el final.
Z es un oxímoron, zeta es el absurdo, zeta es un anacronismo.
Z es el perenne instante en mi voz.
Z es el delirio en mi voz, zeta es mi voz.
Zeta es, es.
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9 comentarios:
Niiiice
Gracias mats :)
quiero ser Z
yo quisiera que Z supiera quién es...
Que curiosidad por saber quién es Z (por aquello de haber sido fuente de inspiración para alguien que se expresa tan bien tan... sencillamente complicada)
tan oximorónica, jajaja. Qué flojerota. Debo admitir que los oximorones son difíciles de usar, tienen a llevar a uno a los lugares comunes, pero, NIMODO, les traía ganas.
jaja todxs envidiemos a Z :D
está chido michella, una tarde de chanclas y sueter, eso se lee agusto ;)
Pues Abrila, es otro para la dibujancia! :)
Z es un recabrón, lo es. Z es la hormiguita pequeña que me hace cosquillas en la espalda y me muerde la entrepierna. Tan pequeño como el universo. Z es un verdadero recabrón, y es... ¡Putamadre! ¡Es!
Yo no lo envidio, le pongo una veladora.
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